¿Cómo se conduce allí?
La conducción es muy similar a la europea en cuanto a normas de tráfico y señales de circulación. Como en todos los países, puede haber conductores que no respeten las normas, pero son la excepción. La velocidad media de la circulación en las carreteras es algo más lenta que en España, lo cual lo hace más seguro.
La presencia policial de tráfico en Marruecos es llamativa, tanto por la cantidad de Agentes que hay en todas las glorietas, cruces y carreteras, como por su buena presencia y por el trato exquisito y amable con los visitantes.
En el recorrido que hacemos por todo el país, podemos pasar alrededor de 30 ó 40 controles policiales de carretera. Lo habitual es que, salvo excepción, no paren en ni uno sólo y siempre reciben con una sonrisa un saludo desde la autocaravana.
¿Alguna precaución en especial a la hora de conducir?
Son estrictos en los límites de velocidad, sobre todo en las travesías. Por ello cuentan con infinidad de rádares que sitúan a las entradas y salidas de las poblaciones. Hay que estar muy pendiente de ellos y respetar los límites de velocidad para evitar una multa que, si bien no es excesivamente elevada, hay que pagarla en el acto.
¿Y en caso de avería?
Como es lógico, todo va a depender del tipo y alcance de la avería. En Marruecos no hay muchos recambios pero sí mucha imaginación y buena voluntad. Una avería que aquí supondría el cambio de una pieza o sistema, allí supone repararlo. En todo caso, se pueden conseguir los repuestos necesarios: en el sitio, en alguna localidad vecina o ciudad próxima o en cualquier rincón del país. Siempre lo hay.

