En el transcurso de la mañana llegaremos, primero al palmeral de Tinerhir, espectacular lugar para hacer fotos y luego a las Gargantas del Todra, impresionante lugar acotado por unas elevadas paredes verticales entre las cuales hay un reducido espacio, apenas para que discurran la carretera y el río y un ensanche donde poder aparcar las autocaravanas. Justo allí nace el río, en el suelo, entre borbotones de agua cristalina que forman un pequeño lago. En definitiva, es un paraje natural impresionante.
Comeremos allí mismo o bien en ruta para dirigirnos a la kasbah Ait Ben Haddou, una de las más espectaculares de Marruecos y escenario de varias película, entre ellas de Gladiator.
A la kasbah original le fueron añadiendo construcciones a medida que la familia crecía, siendo en la actualidad un conjunto gigante de adobe que viene a constituir un pequeño pueblo de callejuelas estrechas y laberínticas. La vista desde la ventaja del promontorio en que culmina el conjunto es espectacular: el cauce del río, el palmeral, el pueblo…Podremos creer que estamos en un Portal de Belén.
Dedicaremos la tarde a la visita (incluida) y cenaremos en un restaurante de la localidad (incluida), que se ha creado a raíz de la existencia del monumento.
DIARIO DE VIAJE: 31-3-10
Como esperábamos, tras la cena, la noche se prolongó de manera inversamente proporcional a nuestras existencias de de ron y cerveza. En Marruecos las provisiones siempre se quedan cortas porque siempre hay buena compañía.
Esta mañana partimos algo más tarde de lo esperado, hacia las Gargantas del Todra. Como viene siendo habitual, cada vez está más complicado llegar a ellas. Son 24 kilómetros entre la ida y la vuelta, de una carretera peliaguda que nos hace replantearnos si merece la pena la visita, al menos en grupo de autocaravanas.
Finalmente, hemos cedido a los deseos de la mayoría y nos hemos quedado a pasar la noche en el camping de Ouarzazate, de lo cual nos alegramos por la visita a la antigua capital del reino berbere, sobre todo por la oferta de artesanía y plata.
Cerca de la kasbah El Taourit hemos disfrutado de la exquisita cena prevista para el día de hoy, eso sí, entre los clamores que acompañaban a cada gol del Barça.
Mañana visitaremos Ait Ben Haddou, cruzaremos el Gran Atlas y llegaremos a comer a Marrakech. Inchalá.


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