Etapa 8

8º Día.- Marrakech

De nuevo un transporte con guía (incluidos) nos llevará por todo lo digno de visitar en Marrakech; desde las mezquitas, palacios, mausoleos y jardines con mayor tradición, hasta la zona moderna y adinerada (origen de nuestra actual palabra “guiri” o extranjero), donde varios lujosos hoteles han alojado desde siempre a los personajes más famosos y conocidos de la escena política y artística mundial.

Tendremos tiempo para comer en cualquier rincón del centro tradicional y, a media tarde, de nuevo al camping.

Para cenar nos trasladaremos a un restaurante con espectáculo de puro estilo berebere (incluido) que se desarrolla en el interior mientras cenamos y en el exterior al terminar, donde intervienen bailarinas, caballos, guerreros, armas y un sinfín de emocionantes elementos.

DIARIO DE VIAJE: 2-4-10

Anoche no fue posible escribir esta pequeña reseña de nuestros movimientos ya que estuvimos en la cena espectáculo de Chez Alí. Se acabó a una hora prudente, a las 12:30 de la noche. Eso sí, hora prudente para ellos. Según nuestro reloj eran las 2:30 y para levantarse hoy la cosa está dura. Es más, aún hay gente en la cama.

Ayer también fue un día muy intenso. Por la mañana una extensa visita a Marrakech, con nuestra guía Amina que nos enseño, entre otras cosas, Las Tumbas Saudíes, el Palacio Bahía, etc.

Al final de la mañana, una vez más al zoco, a regatear, a discutir con los vendedores, llegando con algunos a un acuerdo sobre el precio y comprando cosas más o menos útiles, desde faroles, a zapatillas de cuero, bolsos, pulseras y collares, ¡muchas pulseras y collares! ¿por qué tantas? Quizás es que son muy baratas o es que a las mujeres les apasionan este tipo de complementos.

Comimos en el camping, donde tuvimos oportunidad de relajarnos un poco y a última hora ya estaba Hicham a la puerta para trasladarnos a Chez Alí.

La cena fue copiosa a la vez que un auténtico espectáculo de principio a final. Mientras cenábamos, pasaban los grupos folclóricos de las distintas regiones del país haciendo su música y baile en unas haimas inmensas donde estaban las mesas. Al terminar la cena, salimos a un recinto al aire libre donde hicieron demostraciones de caballos, desfiles, carrozas, otra vez los grupos folclóricos y muchos guerreros a caballo que, después de una espectacular galopada, disparaban sus espingardas con un ruido ensordecedor.

Prometemos portarnos bien esta noche y ser puntuales para hacer esta crónica antes de irnos a la cama.

En un rato salimos hacia Rabat, que ya casi nos están esperando allí.